Concluye 2025 y con su extinción confluyen en nuestra cabeza los momentos vividos más importantes de los últimos 12 meses y los deseos más personales para el próximo año. Un balance que debe ser valiente en una época en la que la humanidad parece involucionar, y donde la arquitectura y su capacidad como catalizador de la convivencia resultan fundamentales. ¡Feliz Navidad!